lunes, 9 de mayo de 2011

Azul Cerúleo: Cosa de eruditos!

Recordaba hoy una escena simpatiquísima e hilarante, interpretada exquisitamente por dos actrices que esta bloggera admira mucho. La pelicula? Devil wears Prada. La escena? La de la discusión (más que discusión, un monólogo, una cátedra) acerca de la naturaleza del azul cerúleo.

 Oh, entiendo, tu crees que esto no tiene nada que ver contigo. Tú… vas a tu armario y seleccionas no sé, ese jersey azul deforme porque intentas decirle al mundo que te tomas demasiado en serio como para preocuparte por lo que te pondrás. Pero lo que no sabes es que ese jersey no es sólo azul, no es turquesa, ni es marino, en realidad es cerúleo. Tampoco eres consciente del hecho de que en 2002, Oscar de la Renta, presentó una colección de vestidos cerúleos, y luego creo que fue, Yves Saint Laurent ¿no..? el que presentó chaquetas militares cerúleas y luego el azúl cerúleo apareció en las colecciones de ocho diseñadores distintos, y después se filtró a los grandes almacenes, y luego fue a parar hasta una deprimente tienda de ropa a precios asequibles, donde tú, sin duda, lo rescataste de alguna cesta de ofertas. No obstante, ese azúl representa millones de dólares, y muchos puestos de trabajo, y resulta cómico, que creas que elegiste algo que te exime de la industria de la moda, cuando, de hecho, llevas un jersey que fue seleccionado para tí, por personas como nosotros, entre un montón de “cosas”.
Miranda Presley, a su nueva asistente Andrea Sachs en "Devil wears Prada"

Me pareció una escena inteligente y mordaz, pues, cuando se trata de moda se tiende a aminorar sus alcances y sus tendencias, aún cuando la moda misma se trate de tendencias. La escena da una doble lección. En primer lugar al erudito, pues si bien el personaje de la gran Anna Wintour que retrata la querida Meryl Streep, es como una gran lista de datos y detalles específicos; su némesis (la chica desparpajo a la cual todos los tonos de una misma gama de colores le resultan iguales) usa con total impunidad la moda en una forma que casi la ofende.
Por otro lado el golpe más duro, lo lleva aquél que vive junto a la moda y la desprecia, la aminora, la acota, la somete, o peor aún: la calla. Aquel que suele tildar a la gente de frívola, vanidosa o superficial cuando los colores no combinan, cuando las texturas no se llevan, cuando el outfit pide a gritos un cambio.
Esta película, además de un elenco, un guión y una muestra extraordinaria de marcas, es un acercamiento interesante de dos mundos distintos. Los dos extremos encuentran un punto de inflexión, en alguna parte se comprenden.
Todas/os podemos llevar a nuestra propia Andy Sachs y experimentar la moda, llevarla a una cima personal y adaptarla con mesura. Y tras ello mirar atrás y verla con otra mirada, como lo hace la protagonista, con otro respeto, con otros ojos, tal vez unos grandes y de color azul cerúleo.

Hoy, la bloggera que escribe está luciendo un sweater en  azul cerúleo, y me inspiró para escribir acerca de esto. A continuación moda en azul cerúleo: impactante!


Aquí: Minnie Driver vestida en Marchesa azul cerúleo en una premiere en Londres.
Luego, Amy Adams en un vestido de corte sirena increíble también de Marchesa en los Golden Globe 2011 y por último la eterna belleza Naomi Campbell por Azzedine Alaia en el Festival de Venecia 2010, participando de la presentación de Mirel.

Para terminar esta entrada, no quería dejar de homenajear a quien lució el famoso sweater azul cerúleo que hoy recordamos.

Saludos a todos!!!

jueves, 21 de abril de 2011

Todo vuelve: Una bienvenida a prueba de modas y de Historia.

Para empezar en un tono distendido y jocoso, podemos acordar que esta cuestión de las bienvenidas, no es ninguna moda. Pero tampoco se trata de algo circunstancial y vacío, pues la vorágine de emociones que provoca el sabor de lo nuevo, aún siendo temporalmente efímera, es contundente y firme. De modo que no hay molestia necesaria para desestimar el calor de una bienvenida y de todo lo que trae aparejado. 
Escribir acerca de Historia es escribir sobre la naturaleza del hombre, sobre sus elecciones, sobre sus huellas plasmadas en el tiempo. Escribir sobre moda desde la Historia, es, a mi entender, escribir sobre las necesidades propias del naturaleza del hombre, auqellas necesidades que con su fuerza arrolladora llevaron a modificar los cánones, las formas preestablecidas, y con ello, el modo de ver, de mirar, de entender, de aprender y aprehender. La historia ha tenido cuenta siempre de transformaciones, estéticas o no, materiales o no, que sabían cumplir con las necesidades del hombre es su tiempo y su espacio. Así, lograron llegar a públicos amplios y las modificaciones se llevaron a un ámbito más extenso que dio lugar la identificación, primero de grandes grupos, más con el tiempo a la identificación de grupos selectos y por último a una identificación puramente individual, más fría si se quiere.
¿Cuánto de satisfacción/insatisfacción recorre nuestros actuales tiempos en lo que a moda se refiere? La búsqueda de la identificación transita la historia desde tiempo remotos y la moda fue alimentándose de esa búsqueda haciendo un camino cíclico que se repite. Todo vuelve, dicen...
Este humilde blog, entonces, buscará asociar las necesidades que responden a los momentos históricos a partir de pequeñas entradas en las cuales, de un modo particularista y ameno, se mostrará la moda de todas las épocas, los estilos adoptados, los cambios que generó o los que la gestaron, los que dieron que hablar; los prejuicios adoptados en torno a la moda que suelen gobernar en nuestro tiempo como en el pasado mismo. Todo eso visto desde el ángulo impertérrito y omnipresente de la Historia.
Aquí están: Moda e Historia frente a frente, con mucho para decirse, con mucho para compartir, para divertirse. Tanto tiempo relaciondas y nadie nunca las sienta a tomar un té.
Esta bienvenida, tal vez no tenga innovación. Escribir acerca de Moda e Historia tampoco. 
Pero todo vuelve, dicen...